Nací en el barrio de Constitución un 9 de enero muy caluroso a las 10 de la noche. Los primeros 9 años de mi infancia viví a una cuadra y media de la cancha de boca.
Para ir a mi escuela caminaba por Caminito hasta la calle Pedro de Mendoza a orillas del Riachuelo. Sus casas de chapa y madera coloridas y pintorescas decoraron mi infancia dándole forma de arcoíris a mi niñez. Desde el atelier de Quinquela Martin, que estaba en el último piso de mi escuela, se veían las barcazas amarradas en la orilla.
Todos los domingos mi padre me llevaba a jugar en los montículos de arena y canto rodado del borde del riachuelo. Actualmente vivo en Olivos en una casa que me regaló mi padre. Casualmente, poco después de habitarla, una filtración de humedad deterioró una pared del living. Compré pinturas y me puse a reconstruir el camino de mi infancia. Ahora lo recorro todos los días y le colgué un niño que me saluda siempre que estoy ahí.